La Vigilancia Tecnológica y la Inteligencia Competitiva (VT&IC) son conceptos que se popularizaron a partir de los años noventa para denominar algo que, en realidad, es mucho más antiguo. Hay quien sitúa el germen en Suecia en el siglo XVIII, con la edición de algunas publicaciones sobre invenciones extranjeras. Sin embargo, podría ligarse al mismo origen de las empresas, puesto que estas son organizaciones creadas para interactuar con su entorno y están siempre obligadas a observarlo para trazar su estrategia. A lo largo de la historia, no obstante, la tarea se ha ido complicando de tal manera que hoy es imposible de afrontar sin sofisticadas soluciones tecnológicas.

<a href='https://www.freepik.es/foto-gratis/objetivos-de-exito-de-la-estrategia-de-negocio_1211528.htm'>Photo de Fondo creado por ijeab</a>Así, el viejo concepto de “ver lo que hace la competencia” para definir la propia estrategia es inabarcable en el actual mercado global, en el que todo se mueve a un ritmo frenético. La Inteligencia Competitiva está aquí para facilitar el camino. Y cada organización ha de establecer sus necesidades y prioridades de entrada, porque las posibilidades son casi infinitas, como el volumen de información que existe en internet. Se trata, en definitiva, de trazar una ruta en el inmenso “Big Data”.

En este contexto, se ha popularizado la expresión “minería de datos” para hablar de la tarea de encontrar, analizar y extraer información útil de tantas fuentes diferentes que existen al alcance de cualquiera. La información puede proceder de webs públicas (cada vez más, las administraciones ofrecen datos fiables en abierto), de servicios de noticias o de las redes sociales, donde las publicaciones individuales de millones de personas terminan por dibujar tendencias en la demanda de productos o servicios. Los datos pueden estar en fuentes estructuradas, semiestructuradas o en bruto y el software se ocupará de organizarlos.

Otra fuente importante de información es la propia empresa. De la línea de producción, del histórico de compras y ventas, etc, se pueden extraer modelos predictivos. Y tras la tarea de buscar y organizar los datos, pueden utilizarse algoritmos de Machine Learning para adelantarse a las tendencias y adoptar las decisiones más adecuadas.

Existen tantos modelos de VT&IC como organizaciones, pero podemos establecer cuatro campos en los que buscar y analizar información útil:

  • Mercado: información de sus flujos, volúmenes y precios de las operaciones, donde y cuando adquirir productos y donde y cuando venderlos con la mayor eficiencia, identificación de potenciales nuevos nichos. Información sobre la mano de obra en el sector, capacidad adquisitiva de los clientes, disponibilidad de proveedores, etc.

  • Competidores actuales y potenciales: lo que hacen otras empresas de nuestro sector, sus desarrollos, su estrategia, nuevos productos, etc, es esencial para posicionar adecuadamente el propio negocio.
  • Vigilancia tecnológica: es preciso conocer qué desarrollos existen para no duplicar esfuerzos ni llegar tarde con las propias innovaciones.
  • Vigilancia del entorno: cuestiones como la legislación, medioambiente, cultura, situación política, etc, también son críticas para el éxito de la estrategia empresarial trazada.

Para introducir la Inteligencia Competitiva en el negocio, lo idóneo es desarrollar un software personalizado, que reúna la información crítica y la presente, en forma de gráficos por ejemplo, de la manera más sencilla posible. Con los datos en la pantalla, la empresa podrá tomar decisiones importantes, anticiparse a amenazas, cubrir demandas de mercado, adaptar sus productos y servicios a los nuevos gustos de la clientela, etc.

A la hora de afrontar proyectos de Vigilancia Tecnológica e Inteligencia Competitiva, lo primero que hacemos en Ártabro Tech es escuchar a nuestros clientes para conocer la situación de su empresa e identificar la información que, debidamente procesada, permitiría tomar mejores decisiones. Nuestra empresa siempre desarrolla una maqueta que permite al cliente verificar el alcance del proyecto y redefinir los requisitos finales. Así, el acuerdo se establece siempre sobre una base sólida y real de lo que se va a conseguir. Ártabro Tech acompaña al cliente en la implantación de la solución para hacer los ajustes necesarios y mostrarle cómo extraer de ella el mayor beneficio.

 

Ártabro Tech es una empresa de base tecnológica cuyas capacidades se focalizan en el diseño de soluciones para la Industria 4.0. La firma ha desarrollado una innovadora herramienta, Legato, para la implementación de software que integre Big Data, Machine Learning, Visión Artificial e Internet de las Cosas, ofreciendo así desarrollos a medida del cliente en el mínimo tiempo y con la máxima eficiencia.